Por Roberto Molina

Antes que nada, hay que advertir que este post está atascado de spoilers de la sexta temporada de Game of Thrones, por lo que si no van al corriente es mejor que no se aventuren a esta lectura porque no tendré empachos en hacer un breve repaso de todo lo que vimos durante estos diez capítulos, pero más importante aún, lo que sucedió en el último episodio que, seguramente, les voló la mente como a mí. Así que aquí vamos.

-¡¡Última advertencia!! Spoiler is coming

Voy a comenzar con una sentencia tajante: esta sexta temporada es la mejor en la historia de Game of Thrones. Así como lo leen. Y miren que hemos tenido grandiosas temporadas como la tercera en la que ocurrió la Boda Roja o la cuarta en la que vimos la Boda Púrpura. Olviden todo eso. Estos diez capítulos que vimos este año representan un antes y un después en lo que veremos en la emisión, que al parecer está a punto de terminar (los productores han mencionado que la serie se despide en un par de años). Y créanme que todo, absolutamente todo, vale la pena. 

Pero vayamos por partes, me enfocaré en analizar todo lo sucedido en el último capítulo que se transmitió este domingo y en el cual desemboca todo lo que vimos durante la temporada.

Cersei y Desembarco del Rey

Todos sabíamos Cersei era una maldita en toda la extensión de la palabra, pero lo que hizo en este último capítulo nos confirma que será el rival a vencer, uno que por cierto es capaz de cualquier cosa. 

Al final de la temporada anterior, la reina madre insinuó su venganza contra el Gorrión Supremo por haberla encarcelado y obligado a hacer la caminata de la vergüenza por las calles de Desembarco del Rey. Bueno, pues vaya que Cersei tuvo su venganza y de qué manera. Esa primera secuencia que duró cerca de 20 minutos (musicalizada de forma excelsa) es una de las mejores que se han filmado en la historia de la televisión. 

Después de negarse a acudir al juicio, en donde vimos cómo Loras Tyrell confesaba sus “crímenes” y era despojado de todos sus derechos, el Gorrión Supremo mandó a buscar a Cersei para que acudiera a rendir cuentas por sus pecados contra los dioses. Con lo que no contaban era que la reina les tenía preparada una sorpresa… en forma de fuego Valyrio. Así que después de ver cómo asesinan al maestro Pycell y los intentos desesperados de Lancel de evitar la tragedia, contemplamos cómo el Septón Supremo explota de manera espectacular llevándose a todos los que estaban ahí: el Gorrión Supremo, todos los Tyrell que sobraban, incluida Maergary (¡¡no!!) y demás morbosos que esperaban ver el castigo contra la reina. 

Me quedo con la sonrisa y el suspiro de alivio de Cersei después de la explosión. Nadie como ella para saber cómo vengarse y sobrevivir hasta el final a costa de todo y de todos. Sino, hay que preguntarle a la septa que encabezó su marcha en la temporada pasada, quien se hizo famosa por gritar “shame, shame” durante el trayecto por las calles de la ciudad. Bueno, pues ella sufrirá las consecuencias de haber desafiado a la reina, pues tendrá que aguantar las torturas de La Montaña, o el zombie que queda de él. Cersei no dejó cabos sueltos. 

Lo que me impresionó y con lo que no contaba era con el suicidio de Tommen, que tras ver cómo todo aquello en lo que creía fue destruido por su madre, se quitó la corona y se aventó por la ventana, tomando la mejor decisión de su corta existencia. Así, se cumple también la profecía que le fue dicha a Cersei de que sus tres hijos morirían de forma trágica. Sin embargo, la postura adoptada por ella y la frialdad con la que ha reaccionado es digna de enmarcarse. 

Al final del capítulo regresamos a Desembarco del Rey, donde vemos la coronación de Cersei como la Reina de Westeros. No habiendo más descendencia de los Baratheon y los Lannister, es hora de que ella tome el control de las cosas. Hay que destacar que la llegada de Jaime y las miradas que cruzan entre ellos dan a entender un desacuerdo entre los hermanos-amantes. ¿Estará Jaime de acuerdo en todo lo que hizo Cersei para sobrevivir? ¿Respaldará a su reina en la batalla que se avecina? Esas son las principales interrogantes que nos quedan al final de esta trama. 

Reina Cersei, Reina de los Ándalos y los Primeros Hombres y Protectora del Reino.

Jon Snow y el Rey en el Norte

Creo que el personaje que tuvo la mayor relevancia durante esta temporada fue nuestro bastardo favorito de Game of Thrones: Jon Snow. Después de haber resucitado, renunciado a la Guardia de la Noche, encontrarse con Sansa para recuperar Invernalia y de la extraordinaria Batalla de los Bastardos, podemos decir que gran parte del protagonismo de esta temporada recayó en los hombros de Snow.

Como decía, después de haber derrotado a los Bolton y recuperar Invernalia, el dilema que todos teníamos era saber qué destino le depararía al más famoso de los bastardos. Sabemos que Jon no podía heredar el mando de la casa Stark al no tener el apellido de su padre, por lo que necesitaría el apoyo de su media hermana Sansa para seguir encabezando la lucha. Y así fue. 

Tras una conversación entre los medios hermanos donde se juran lealtad y tenerse plena confianza de decirse las cosas, sobre todo Sansa después de ocultarle a su hermano la ayuda que provenía del Valle de Arryn, ambos enfrentan a los líderes de las principales casas del Norte para formar de nuevo un frente común. Las cosas no parecían ir bien hasta que la pequeña Lady Lyanna Mormont (que tiene muchas más pelotas que la mitad de los personajes de la serie) se levanta para hablar a favor de Jon y reclamarles a los otros líderes su ausencia en el campo de batalla, así como proclamar que su único Rey a partir de ese momento y hasta su muerta era Jon Snow. 

¡Te amamos Lady Mormont!

Después de esto, todos los líderes de las casas levantaron sus espadas para proclamar al nuevo Rey en el Norte, justo como sucedió hace unas temporadas con Robb Stark. ¿Será este el momento que esperábamos de Jon Snow? ¿Es realmente el elegido para encabezar la batalla contra los Caminantes Blancos? Esperemos que sí y que su destino no sea tan funesto como el de su medio hermano. 

¡The King of the North!

 

Hay que dedicar también un espacio a la decisión de Jon de desterrar a Melissandre después de enterarse que fue la responsable de quemar viva a la princesa Shireen, como lo descubrió Ser Davos. ¿Habrá pesado el hecho de que la Bruja Roja revivió a Jon para que éste no la matará? ¿Hará Melissandre algo para vengarse o aquí acabará la historia de la hechicera? 

Otra teoría que fue confirmada, algo que ya muchos sospechábamos, es que Jon no es hijo bastardo de Ned Stark, sino que es el hijo de Lyanna Stark y Rhaegar Targaryen, lo que lo convertiría en automático en el heredero real del Trono de Hierro. Sí, incluso encima de su tía Daenerys Targaryen. Más adelante profundizaré en este tema, que sin duda será un factor importante en lo que ocurrirá en las siguientes temporadas. 

¡Ya todos los sabíamos: Jon Targaryen!

Sansa y ¿la conspiración?

Quizá el personaje que más ha evolucionado en las últimas temporadas ha sido Sansa. De ser una niña berrinchuda, inocente y odiosa en las primeras etapas de la historia, ahora se ha convertido en una mujer fría y calculadora de la que no sabemos sus verdaderas intenciones. Esto debemos de agradecérselo de alguna forma a Ramsay Bolton después de los traumas que le hizo pasar en su breve matrimonio. 

Después de contemplar sonriente la muerte de Ramsay a manos de sus perros y dar su respaldo a Jon para que se convirtiera en el líder de su familia y el Rey en el Norte, Sansa recibe la propuesta de Meñique (otro que no ha podido salir de la friendzone) de casarse para que ambos lleguen a ocupar el Trono de Hierro. En primera instancia, Sansa lo rechaza, pero tras ver las miradas que intercambian cuando se proclama a Jon como el rey, nos hace pensar que quizá sus intenciones no son tan buenas. Dicho lo anterior, creo que debemos contemplar a Meñique como el sujeto más peligroso que podría poner en peligro el liderazgo de Jon Snow e influenciar a Sansa para una posible traición. 

¡Esa maldita mirada de Meñique!

¿Será capaz Sansa de jugarle chueco a su medio hermano? ¿Se dejará influenciar por la ambición de Meñique? No lo tengo muy claro, pero es un hecho que la evolución de Sansa ha sido tal que ya no sabemos qué esperar de ella. Además, no se aclaró el hecho de un posible embarazo, lo que supondría un total cambio en el panorama de los Stark. Veremos. 

Arya y su plan de venganza

Debo de admitir que el personaje que más odiaba a estas alturas era a Ayra. Se la pasó dos temporadas sin hacer nada. Según entrenaba para convertirse en una asesina, pero siempre se quedaba a medias. Su trama llegó a ser cansada y desesperante. Hasta que por fin dio un paso adelante y se dejó de payasadas. Se proclamó de nuevo como una Stark y fue en busca de su venganza. Y vaya que la obtuvo. 

Esto nos transporta hasta Los Gemelos, donde los Lannister y los Frey llevan a cabo una cena por la victoria conseguida por Jaime por recuperar Aguasdulces. Haciendo gala de su prepotencia, Walder Frey se regocija por su supuesto poder, a lo que Jaime le dice que no se emocione, que los Lannister pueden prescindir de él cuando se les dé la gana. 

Acto seguido vemos a Walder comiendo solo en el famoso salón donde se llevó a cabo la trágica Boda Roja. Una sirvienta le sirve una tarta, pero ¡oh sorpresa! es Arya que se ha camuflado para asesinar a Walder Frey, no sin antes decirle que la tarta que se estaba comiendo contenía los restos de sus dos hijos, para finalizar con la frase: “quiero que lo último que vea en su vida es a una Stark sonriendo mientras muere”. ¡Zaz! Sobra decir que Ayra le corta el cuello a Walder y consuma así una de las venganzas que todos queríamos ver. 

¡Venganza a la Stark!

¡Por fin vimos a la Ayra que todos queríamos! Tuvimos que fumarnos dos insulsas temporadas, pero por fin parece que la menor de las Stark va a cumplir su destino. Ahora quedan las interrogantes de quién será su próximo objetivo. ¿Irá en busca de Cersei? ¿Buscará a sus hermanos en el Norte o seguirá por su propia cuenta? Interrogantes interesantes que tendrán que esperar 10 largos meses. 

Sam y su intrascendencia

Tuvimos un poco de Sam Tarly durante el episodio final, pero no pudo ser más intrascendente. Lo vemos llegar a la ciudad de Antigua, donde se preparan todos los grandes maestres. Poco más qué decir acerca de él, más que el breve orgasmo que tuvo al ver la biblioteca de la ciudad. Y eso fue todo. Pudimos haber tenido un poco más de algún otro personaje y nadie se hubiera quejado. 

Bran y sus visiones

Ya habíamos abordado el tema sobre el origen de Jon Snow, pero no el por qué lo supimos. Todo fue a través de una visión de Bran que había quedado incompleta hace unos capítulos: cuando vio a su padre pelear y subir a la Torre de la Alegría. Es ahí donde vemos la escena entre un joven Ned Stark y su moribunda hermana Lyanna. Ella le hace prometer, en un susurro, que cuidara a su hijo. 

Es así como nos enteramos de que Jon Snow es en realidad hijo de Lyanna y, que además de tener sangre Stark, también tiene Targaryan. Como mencioné, el heredero por derecho es ahora Jon, lo que nos hace preguntarnos lo que haría en caso de enterarse quiénes son sus padres. ¿Sobreviviría al fuego al igual que Daenerys? ¿Tendrá algún poder sobre los dragones? ¿Podría haber una alianza entre estos dos Targaryen sobrevivientes? La revelación de este secreto (que ya todos sabíamos, no se hagan) da lugar para tener muchas teorías de lo que sucederá al respecto. Así que no duden que en los próximos 10 meses tendremos una infinidad de teorías sobre lo que pasará con esta trama.

Ahora bien, Bran es el Cuervo de los Tres Ojos y habrá que preguntarnos lo que hará con esta información. ¿Buscará a Jon de algún modo para decirle la verdad acerca de sus padres? ¿Jugará un papel mayor en la batalla contra los Caminantes Blancos? Sin duda la trama de Bran fue de las más interesantes esta temporada y con ese poder que ha adquirido se vuelve de una importancia vital en la historia. ¡No hagas que la muerte de Hodor sea en vano, maldito Bran!

Sí señores, los Stark están de vuelta. 

Khaleesi y su viaje a Westeros

Ahora sí. Lo que llevábamos esperando por casi cinco temporadas se empieza a materializar. Daenerys Targaryen va en camino a Westeros para reclamar el trono que le pertenece. Esa escena final, con Khaleesi acompañada de Tyrion arriba de un barco y rodeada de miles más, con los Inmaculados, los Dothrakis y sus dragones es rompe madres. Lo que muchos habíamos estado esperando durante mucho tiempo. 

Pero ya me adelanté de nuevo. Lo primero que vemos de Daenerys es deshacerse de Daario Naharis, su amante durante la última temporada y quien fue en su rescate cuando los Dothraki la secuestraron. Bueno, pues Khaleesi suma un corazón roto más a su lista. ¿La razón? Al parecer, el plan de la madre de dragones es formar alianzas en Westeros que le permitan ascender de forma rápida al Trono de Hierro. Y eso sólo se consigue con el matrimonio. Así que Daenerys le explica a su amantuco que lo siente, pero que no se lo puede llevar porque la va a distraer de sus responsabilidades de reina. A pesar de los ruegos de Daario, su fracaso es rotundo e insinúa que el culpable es Tyrion. Momento, ¿es que acaso Daario insinuó que nuestro enano favorito tiene sentimientos por Khaleesi?

Inmediatamente después vemos una conversación entre Daenerys y Tyrion. Este último da, como es su costumbre, un gran discurso sobre cómo él decidió no creer más en nadie, pero que ella le había devuelto la fe perdida y que ahora creía en ella, que si tuviera una espada sería suya siempre. ¡Awwww! No sé ustedes, pero creo que nuestro Tyrion ya se enamoró de Khaleesi, y no podemos culparlo, ¿quién no lo haría? Ella le responde que necesitará su consejo cuando se siente en el Trono de Hierro y le regala el clásico símbolo que significa que Tyrion será la Mano de la Reina una vez que tomen posesión de Desembarco del Rey. Sin duda, el momento más tierno del capítulo. 

Aunque debo decir que el papel de Tyrion ha disminuido desde que está con Khaleesi, dejando de lado el protagonismo que solía darnos en temporadas anteriores. Algo que no me tiene contento porque es uno de mis personajes favoritos de la serie. Y ya sabemos qué les pasa a aquellos que se vuelven irrelevantes, ¿verdad? Ni siquiera lo piensen productores. Ya les dije.

Pero siguiendo con el capítulo. Nos vamos a Dorne, donde Olenna Tyrell se encuentra con Ellaria Sand, la viuda de Oberyn Martell, en lo que parece una alianza para vengarse de los Lannister; bueno, en realidad sólo de Cersei. Todo normal hasta ahí, cuando de sorpresa, ¡¡aparece Varys!! Hace un par de capítulos vimos cómo el eunuco se despedía de Tyrion en una misión secreta. Bueno, pues ya sabemos a dónde iba.

Así que la alianza está hecha: a los hermanos Greyjoy hay que sumar ahora a todo Dorne y a los Tyrell. ¡Zaz! Ahora sí agárrate Cersei, que la madriza se va a poner sabrosa. Es tiempo de que Khaleesi cumpla todo lo que ha dicho desde hace cuatro temporadas y recupere ese trono que le corresponde (aunque en realidad sea de Jon).

¡Por fin!

Dicho lo anterior, ahora tenemos que pensar en…

Lo que podría venir en la 7ma temporada

Hay rumores que indican que las siguientes dos temporadas de Game of Thrones serán con menos capítulos. Se dice que serán 7 para la séptima y 6 para la octava, lo que supondría que sólo nos quedan 13 capítulos de la serie. Sólo de pensarlo me pongo de nervios. 

Ahora, nuestro querido George R.R. Martin se ha hecho bien wey con escribir la siguiente entrega de libros que es Danza de Dragones, por lo que los productores han decidido tomar su propio camino independientemente de lo que escriba Martin. Hasta ahora el camino que ha tomado la serie no va nada mal, al contrario, parece que el cierre será espectacular.

Lo que espero para la siguiente temporada es una guerra sin cuartel divida en dos: Khaleesi y sus aliados contra Cersei y lo que queda de los Lannister; por otro lado, Jon Snow y todo el Norte contra los Caminantes Blancos. Como dice el dicho popular: veremos de qué cueros salen más correas. 

Me intriga de sobre manera el papel que jugarán Ayra y Bran, así como las intenciones de Meñique y Sansa, sin descartar la relación de sangre entre Daenerys y Jon Snow. Con esto, empieza una nueva etapa en la serie con la guerra que todo mundo nos prometió. Sí, porque el invierno por fin ha llegado. 

¡Apúrale 2017, que esta temporada de Game of Thrones me hace más adicto!

 

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